Después de días de filas y “atención mínima”, hoy (19/01/2026) fuentes aseguran que Rentas volvió al sistema anterior. La modernización millonaria, otra vez, la paga el vecino. Por Néstor Bethencourt

Guaymallén se vende como “modelo” de modernización. Lo repite en comunicados, convenios y fotos. Incluso el 23 de diciembre de 2025, el municipio anunció su integración al ecosistema digital provincial y prometió trámites “más simples” y una vida “más fácil” para los vecinos.
Provincia, en la misma fecha, lo presentó como un acuerdo para reducir trámites presenciales y mejorar servicios con interoperabilidad.
Pero enero 2026 vino a desmentir el relato con un método clásico: la realidad haciendo fila.
Lo que no te cuentan de Guaymallén: “atención mínima” y ventanilla de supervivencia
El 14 de enero, Ecos Mendocinos publicó el cuadro de colapso: el municipio desde el 30 de diciembre, admitía en su web “atención mínima al público por mantenimiento del sistema”, sin plazos ni alternativas claras, mientras crecían las filas y el malestar.
Según la nota, el servicio quedó reducido casi por completo a licencias de conducir, con filas diarias y operaciones habituales trabadas: planes de pago, cobro en efectivo y otras gestiones.
El contraste más irritante también quedó expuesto: mientras el sistema no respondía, la UTM ya figuraba actualizada a $130. Es decir, se actualiza el número que impacta en el bolsillo, pero el canal para pagar y regularizar se vuelve un laberinto.
Hoy se “superó” el caos… volviendo atrás
Y acá está lo insólito: hoy, 19 de enero de 2026, fuentes aseguran que la crisis “se superó” de la forma menos moderna posible: volviendo al sistema viejo, sin actualización real, como si estos días hubieran sido un mal sueño administrativo.

Hay más: circulan comentarios de que el sistema recuperado tendría errores en archivos y registros. Si esto se confirma, la “solución” no es una modernización: es un parche con riesgo de nuevas fallas, reclamos y costos indirectos. En criollo: más tiempo perdido, más vecinos rebotados, más bronca acumulada.
La modernización por duplicado: el antecedente que ya estaba escrito
Lo más grave es que esto no aparece de la nada. En mayo de 2025, Ecos Mendocinos ya había advertido sobre una “modernización” con olor a duplicación: dos licitaciones millonarias con funciones repetidas, con nombres que se repiten y decisiones que, a la larga, terminan en el mismo resultado: el vecino pagando y el municipio explicando tarde.
Ese antecedente vuelve a tomar relevancia hoy porque el circuito se repite: se contrata, se promete “salto digital”, se presenta como avance… y cuando llega la hora de la verdad, se vuelve al sistema anterior.
¿Y la web de Rentas? Un síntoma más del desorden
Mientras se discute qué sistema “anda” y cuál no, el propio municipio mantiene páginas de Rentas que, como mínimo, muestran un servicio limitado (por ejemplo, “Reimpresión de Boletos”, con campos básicos).
No alcanza con un formulario. Rentas es un sistema integral: deuda, planes, pagos, validaciones, historial, notificaciones. Si el vecino termina caminando hasta la muni para resolver lo elemental, la modernización no falló: se cayó.
Hemorragia de gasto: paga el vecino, nunca el responsable
Si después de contrataciones “enormes” y anuncios oficiales el resultado final es volver al sistema viejo, el diagnóstico es sencillo: hemorragia de gasto. Y en Guaymallén esa hemorragia casi nunca la paga quien decide. La paga el vecino: con tasas, con tiempo, con multas potenciales, con incertidumbre.
Ecos Mendocinos solicita respuesta oficial sobre: qué se contrató, qué se entregó, qué se probó antes de “apagar” o “migrar”, qué falló, quién verificó y por qué hoy la salida fue retroceder. Si la modernización era real, debe haber cronograma, pruebas, actas y responsables. Si no los hay, era relato.
En Guaymallén la modernización suele terminar igual: el vecino hace fila, el sistema “se mantiene”, y la caja sigue facturando. Si hoy Rentas “se acomodó” volviendo al sistema viejo, la pregunta no es técnica: es política. ¿Cuánto costó este ida y vuelta, quién lo validó y quién paga la hemorragia cuando el experimento sale mal? Porque la UTM se actualiza, los anuncios se publican, pero el costo real —tiempo, errores y plata— siempre cae del mismo lado del mostrador.
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En guaymallen todo es un cuento, pero no de ADAS, es un cuento de TERROR DE CIENCIA FICCIÓN IRREALES TODOS, persecuciones acosos de todo tipo a. Tal punto que jefe le acomodo. Horas extras al novio para que se pague la moto a modo de OBSEQUIO,
COMERCIO. merece otro capítulo. Aparte inspectores acomodan. Actas de aperturas de negocios en beneficio propio pregunto LOS SECRETARIOS SABEN DE ESTAS SITUACIONES O SON CÓMPLICES de lo que en guaymallen. Esta pasando TRIBUNAL DE CUENTAS Y SRA JUSTICIA DONDE ESTÁN