Guaymallén y Viñas del Carril: generosos con plata ajena

Editorial — Por Néstor Bethencourt
Viñas del Carril expone las contradicciones de Calvente y Conte: asistencia en Maipú, cloacas desbordadas en Guaymallén y empleados que pagan el ajuste.
Viñas del Carril pertenece a Maipú, pero Guaymallén desplegó asistencia y asumió alojamiento y alimentación de personas evacuadas tras las lluvias. Intervinieron Bomberos de Guaymallén, Defensa Civil y personal municipal, mientras Ignacio Conte anunció la continuidad de la ayuda. La propia comuna reconoció la ubicación del barrio, aunque inicialmente las noticias lo presentaban como parte de Guaymallén.
El municipio publica mapas oficiales con los límites departamentales y dispone de herramientas para consultar parcelas, barrios y distritos. Por eso, cuesta aceptar que quienes administran recursos públicos desconozcan las fronteras que su propia Municipalidad exhibe para orientar a los vecinos.
Maipú informó que el barrio carece de documentación presentada y de registro formal, mientras Guaymallén organizó la recepción de damnificados. Asistir a las familias exige una respuesta inmediata y también una coordinación clara sobre quién financia cada intervención. Sin embargo, lo incomprensible es invocar una caja exhausta para recortar salarios mientras se asumen gastos correspondientes a vecinos de otro departamento.
Además, diversos testimonios aportados a Ecos Mendocinos señalan entregas anteriores de materiales y alimentos en sectores maipucinos durante la gestión de Silvia Donati. De confirmarse esa continuidad, la explicación no puede agotarse en una confusión geográfica surgida durante el rescate de familias inundadas.
Los vecinos de Viñas del Carril también aseguraron a Diario El Sol pagar tasas a Guaymallén, mientras la comuna negó tenerlos empadronados y rechazó que pudiera estar cobrándoles. Esa contradicción reclama aclarar quién registra, quién recauda, quién distribuye recursos y cómo se resuelven las responsabilidades entre ambos municipios.
Viñas del Carril y el Guaymallén que Conte no ve
Mientras tanto, Conte presentó como un éxito la ausencia de incidentes en Guaymallén por las últimas lluvias, como si esa afirmación clausurara la emergencia. Sin embargo, los vecinos que conviven con líquidos cloacales en calles, acequias y canales de riego podrían explicarle qué dejó afuera de su balance.
Ecos Mendocinos documentó desbordes en Buena Nueva, particularmente en Rópolo, entre Tirasso y Corrientes, además de Roca y La Purísima. Allí, vecinos denunciaron líquidos dentro de viviendas y ausencia de respuestas efectivas; señalaron además que los episodios ocurrían incluso sin lluvias.
En Los Corralitos, la situación cuenta con antecedentes y actuaciones de Irrigación sobre efluentes sin tratar, acumulaciones contaminantes y riesgos para la población. Por eso, presentar la ausencia de nuevos incidentes como una gestión exitosa resulta obsceno cuando el desastre cotidiano sigue formando parte del paisaje.
Incluso en Diario los Andes Calvente reconoció el 13 de octubre nuevos desbordes en Corralitos y reclamó coordinar respuestas con AySAM, Irrigación y otros organismos. El intendente admite una emergencia que el balance satisfecho de su secretario parece dejar convenientemente fuera del encuadre.
El contraste también tiene pasaporte: en noviembre de 2024, Calvente viajó a Barcelona con Conte y Melisa Villarroel. La propia Municipalidad presentó allí su modelo de drenajes, mientras El Sol reconstruyó gastos cercanos a $18 millones para aquella comitiva. La gestión exportó explicaciones sobre el agua; demasiados vecinos siguen esperando que esas explicaciones sirvan para sacarla de sus casas.
Para los empleados, ajuste inmediato; para los funcionarios, aplausos
El comunicado municipal del 9 de octubre anunció una reducción del 10% político, congelamiento salarial y suspensión del bono para buena parte del personal. Presentó ese paquete como una forma de proteger trabajadores, garantizar servicios y mantener obras, una definición que merece contrastarse con los recibos.
Además, el anuncio condicionó el descuento político a la aprobación del Concejo, mientras el recorte del bono avanzó por decreto. Para meter la mano en el ingreso del empleado alcanza una firma; para reducir el propio, la conducción invoca el procedimiento institucional.
El reparto del ajuste que analizó Ecos Mendocinos muestra estimaciones de $60 millones mensuales políticos frente a $720 millones salariales. Sobre esas cifras, los trabajadores aportarían aproximadamente el 92% del ahorro y la conducción política apenas el 8%. El dúo mequetrefe ofrece una versión enternecedora del sacrificio compartido: ellos anuncian el esfuerzo y los empleados aportan casi toda la plata.
El 14 de octubre, durante el paro municipal que documentó Ecos Mendocinos, Conte manifestó disposición al diálogo con los trabajadores. Sin embargo, sostuvo que la protesta no revertiría la medida y admitió revisar errores o situaciones injustas dentro del esquema. La puerta queda abierta para escuchar, siempre que nadie confunda esa cortesía con la posibilidad de recuperar lo recortado.
Calvente atribuyó la caída de recursos a la situación económica y cuestionó el aprovechamiento político de quienes criticaron sus decisiones. La macroeconomía merece análisis; sus propias decisiones presupuestarias también, aunque al intendente le resulte bastante menos cómodo discutirlas.
Obras adelantadas, reintegros prometidos y responsabilidades pendientes
También deben explicar cada adelanto municipal para obras que corresponden a organismos provinciales, con sus convenios, montos y plazos de devolución. Un reintegro anunciado no paga salarios ni repone fondos hasta que el dinero efectivamente vuelve a las cuentas municipales. Si la caja atraviesa semejante crisis, financiar obligaciones ajenas exige demostrar qué necesidades propias quedan postergadas y durante cuánto tiempo.
Además, la compensación provincial cercana a $1.704 millones que analizó Ecos Mendocinos corresponde a fondos previstos dentro de un mecanismo habitual. Precisamente por ese antecedente, Calvente debe explicar cómo los presupuestó y por qué terminó descargando el ajuste sobre los salarios.
El municipio también invocó el incendio informático para explicar pérdidas de recaudación, pero los problemas en sistemas y Rentas tenían antecedentes anteriores al fuego. Por lo tanto, la crisis requiere revisar contratos, controles y responsabilidades, además de enumerar acontecimientos que permiten repartir culpas hacia otros lados.
Antes de exigir otro sacrificio, Calvente y Conte deben rendir cuentas sobre sus prioridades, sus gastos y las denuncias que atraviesan su gestión. Con plata del contribuyente, cualquier funcionario puede posar de generoso; administrar exige explicar quién paga y quién termina ajustado. Después de tantos comunicados satisfechos y tantas respuestas pendientes, la pregunta resulta inevitable: ¿son o se hacen?
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sigo sin entender, conte, calvente, nomadesoft, kiltek , hicieron fortuna desde que asumio estos delincuentes, por todos lo medios anuncio que iba a ser el municipio modelo, que todo se iba a poder hacer desde la web, que iban a tener inteligencia artificial, que iban a recaudar mas, y paso todo lo contrario, llenaron sus bolsillos y la de sus socios empresarios, para destruir todo, un municipio que paso a funcionar como los años 70, falta que saquen la maquina de escribir mecanica, mientras que le pagaron a estas empresas mas de 3.000 millones (3 billones de pesos) para que ensima todo funcione peor, no pueden ni recaudar, ni pagar sueldos, ni nada, no entiendo porque esto no se denuncia, donde esta el tribunal de cuentas, donde esta la opociosion , es todo muy raro, pero vasta con mirar los expedientes que no mienten y alli esta todos los pagos y contrataciones de cosas que nunca se hicieron y se pagaron, DENUNCIONEEEEEENNNN