Guaymallén recibió la primavera: florecen los anuncios, pero faltan respuestas

Guaymallén celebra el comienzo de la primavera con una invitación a disfrutar sus espacios públicos y cuidar aquello que pertenece a todos.
Por Redacción
Este 21 de septiembre celebramos una fecha asociada con encuentros, plazas concurridas, estudiantes y actividades al aire libre.
La fecha ofrece una oportunidad sencilla para recuperar espacios compartidos y disfrutar responsablemente del departamento donde vivimos.
Familias, jóvenes y grupos de amigos seguramente aprovecharán parques, plazas y paseos durante toda la jornada primaveral.
Celebrar también significa mantener limpios esos lugares, respetar el descanso ajeno y evitar conductas peligrosas durante los festejos.
La convivencia mejora cuando cada vecino comprende que el espacio público no pertenece exclusivamente a ninguna gestión municipal.
Pertenece a quienes lo recorren diariamente, pero también a quienes trabajan para conservarlo limpio, iluminado y disponible.
La primavera permite, además, bajar momentáneamente el ruido político y reconocer aquello que todavía reúne a una comunidad.
Un árbol recuperado, una plaza cuidada o una vereda transitable también representan mejoras concretas para la vida cotidiana.
Una primavera municipal con memoria
Ecos Mendocinos eligió acompañar el saludo con una imagen alegórica protagonizada por figuras de tres gestiones municipales sucesivas.
Luis Lobos, Marcelino Iglesias y Marcos Calvente aparecen regando un jardín desbordado de colores frente al edificio municipal.
La escena no pretende igualar responsabilidades, trayectorias ni períodos políticos, porque cada gestión deberá responder por sus decisiones.
Sin embargo, la sucesión recuerda que Guaymallén lleva muchos años acumulando anuncios, obras promocionadas y promesas de transformación.
Mientras las flores crecen abundantemente, una pequeña maceta permanece seca bajo un cartel tan sencillo como incómodo: “Respuestas”.
Allí aparece la sátira, porque las administraciones suelen comunicar rápidamente sus logros, aunque demoran cuando llegan preguntas difíciles.
La transparencia no debería depender del humor del funcionario, del medio solicitante ni de la conveniencia política del momento.
También podría comenzar una primavera institucional, con expedientes accesibles, rendiciones comprensibles y explicaciones ofrecidas sin evasivas innecesarias.
Esa renovación sería menos vistosa que cualquier cantero, pero resultaría bastante más valiosa para todos los vecinos.
Desde Ecos Mendocinos deseamos una feliz primavera, con alegría, responsabilidad y muchas flores, pero también con respuestas.