Mientras el municipio paga todos los meses el servicio de Sitrack, el director de Control de Gestión recién mira el sistema cuando llega un chisme anónimo sobre un camión trabajando en un predio privado. Por Néstor Bethencourt

Una denuncia anónima hace el trabajo de Control de Gestión
En la Municipalidad de Guaymallén todo es posible…
El expediente NEE-22321-2025, fechado el 18 de diciembre, arranca con una confesión que ningún manual de gestión pública recomendaría.
Desde la Dirección de Control de Gestión, Pablo Raddi le escribe al director de Obras Municipales por Administración, Daniel Morales, para ponerlo “en conocimiento sobre un hecho denunciado en forma anónima” en su propia área.

Según la nota, alguien anónimo avisó que una movilidad municipal, identificada como C65, habría estado trabajando dentro de un predio privado en el distrito El Sauce, cerca de Mathus Hoyos, Callejón Moreno y Los Robles.
Raddi aclara que, de acuerdo con sus registros, ese camión pertenece a la flota municipal y presta servicios en la Subdirección de Espacios Verdes, área que depende de Morales.
El recorrido denunciado no es menor.
El camión habría permanecido dentro del predio privado entre las 10.42 y las 15.52 del 17 de diciembre, un horario más que completo de jornada laboral.
Es decir, el director que debería controlar la flota y el uso del GPS admite por escrito que se entera del posible uso indebido de un camión municipal gracias a una denuncia anónima, no por su propio monitoreo.
El GPS aparece recién después del chisme
En la misma nota, Raddi informa que se envía adjunto un reporte con el recorrido del C65, elaborado con los datos del sistema de geolocalización Sitrack.
El informe detalla cambios de curso y puntos de detención en la zona señalada, con coordenadas y horarios precisos.
El problema no es la capacidad técnica del sistema.
El propio expediente demuestra que el GPS funciona y registra cada movimiento del camión.
Lo que falla es el uso que hace la Dirección de Control de Gestión.
En lugar de detectar esas irregularidades en auditorías rutinarias, Raddi activa Sitrack solo después de recibir una denuncia anónima.
Primero el chisme, después el control.
El orden se invierte y el sistema de monitoreo, por el que pagan todos los contribuyentes, se convierte en un simple accesorio para imprimir un recorrido cuando alguien golpea la puerta.
Para completar la escena, la nota sugiere iniciar “información sumaria a los fines de deslindar responsabilidades” sobre el uso del camión.
Sin embargo, el expediente no dice nada sobre otra responsabilidad evidente: la de la propia dirección que nunca detectó el desvío durante esa jornada.
Un área que audita a medias y terceriza sus propias tareas
No es la primera vez que los papeles muestran a Dirección de Control de Gestión que llega tarde.
En la auditoría de flota móvil de abril, mayo y junio de 2025, la misma área había enumerado móviles con GPS sin señal, equipos con batería baja, unidades detenidas durante meses y vehículos que no registraban kilómetros.
Ni hablar del vehiculo siniestrado y dado de baja al que Raddi volvió a asegurar. Ver Acá
En esa nota, firmada por personal de la dirección, se admite que para conocer el estado mecánico de las unidades hay que consultar a cada área o a la Subdirección de Parque Automotor.
Es decir, el área que debería tener el tablero completo de la flota termina pidiendo información dispersa para entender dónde están los vehículos y en qué condiciones se encuentran.
Algo similar ocurre con otra nota donde Control de Gestión solicita a Obras por Administración que complete una planilla indicando si cada unidad está activa, en baja, sin GPS o sin tarjeta de combustible. NEE-7150-2025
La escena se repite: el organismo que debería controlar la información, en realidad, la mendiga.
El caso del C65 encaja perfecto en ese patrón.
El camión no es descubierto por una alerta interna ni por un seguimiento inteligente de recorridos, sino por una llamada externa que obliga a abrir el sistema y ver qué pasó.
Sitrack encendido, control político apagado
Mientras tanto, el municipio sigue pagando mensualmente los abonos de Sitrack para camiones propios y contratados.
En otro expediente, la Subdirección de Parque Automotor reconoce que existen unidades de empresas privadas que figuran como “Activas” en el sistema, con GPS encendido y abono al día, aunque el municipio no sabe si esos contratos continúan vigentes. (NEE-22387-2025)
Es difícil defender un gasto en monitoreo satelital cuando la propia administración admite, por escrito, que no sabe ni qué camiones tercerizados siguen trabajando.
Más difícil es justificarlo cuando el director responsable necesita una denuncia anónima para enterarse que uno de sus camiones, teóricamente al servicio de Espacios Verdes, pasó casi todo un turno dentro de un predio privado.
La nota de Raddi cierra con la fórmula de estilo y una firma digital prolija.
Lo que no aparece en ninguna parte es una autocrítica mínima sobre el rol de su propia dirección, ni un pedido de revisión sobre los protocolos de monitoreo diario de la flota.
El control que recae siempre sobre el último eslabón
El expediente sugiere iniciar información sumaria para deslindar responsabilidades sobre el uso del camión C65.
En la práctica, eso suele traducirse en investigar al chofer o al jefe inmediato, mientras el área política que nunca prendió las alarmas sigue intacta.
Si el sistema de GPS sirve solo para imprimir recorridos después de una denuncia anónima, el problema no es la tecnología.
Es la decisión política de no usarla para controlar de verdad.
La escena del C65 resume con precisión el modelo de gestión que Ecos Mendocinos viene documentando en otros expedientes sobre GPS y seguros:
un municipio que paga controles sofisticados, pero prefiere enterarse de los problemas por chismes, capturas de pantalla y denuncias anónimas, antes que por sus propios tableros.
Mientras no se revise esa lógica, la pregunta seguirá siendo la misma:
¿quién controla al director que solo mira el GPS cuando alguien de afuera le avisa que un camión municipal está trabajando en un campo privado?
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